En muchas ocasiones he oído decir a madres y padres: “como se quiere a un hijo no se quiere nada”; entonces, ¿por qué dedicamos más tiempo a nuestro negocio o proyecto que a nuestros hijos? ¿Acaso nos organizamos mejor con nuestros pequeños que con nuestro trabajo?
Como padres tenemos la responsabilidad de su crecimiento, tanto físico como personal. ¿Qué hacemos para conseguir buenos resultados con nuestros hijos?… Subcontratamos gran parte de los trabajos:
Desde que nacen los dejamos al cuidado de abuelas, familiares, canguros y guarderías. Más tarde los llevamos a colegios para asegurarnos de su educación y crecimiento personal. Compramos comida, ropa y calzado que otras personas han confeccionado. Confiamos su salud a profesionales: pediatras, odontólogos, oftalmólogos, etc.
Las abuelas, por supuesto, seguirán en plantilla porque son parte del core business pero ¿quién se plantea meter en nómina a peluqueros, médicos, sastres o profesores?
Si tuviéramos que contratar a todos los profesionales que nos ayudan a que nuestros hijos crezcan, nos arruinaríamos. Pero si además pretendemos alojarlos en nuestra casa …
En cambio, ¿qué hacemos? Escogemos a profesionales y les pagamos por sus servicios. De esta forma ahorramos costes, ganamos en calidad y eficacia.
Pues si vemos oportuno subcontratar servicios para el crecimiento de los que más queremos ¿por qué no hacerlo con nuestro otro hijo, “nuestro negocio”?
Es cierto que ya son muchas las empresas que dedican especial atención a subcontratar servicios, invertir en hardware y software, conseguir financiación, … pero ¿qué sucede con lo que, según pone de manifiesto la experiencia, es esencial para llegar a los clientes?
“La presentación y comunicación del trabajo desarrollado”
Si el fin principal de una empresa es obtener beneficios, ¿por qué descuidar esta acción tan importante para conseguirlos?
Estamos acostumbrados a que las personas que han desarrollado el proyecto o las que consideramos que más lo conocen sean las encargadas de realizar la presentación a los clientes.
Por lo general, las presentaciones son elaboradas con un “corta-pega” de la documentación técnica. Se reutilizan presentaciones que se han mostrado a técnicos para presentarlas a cualquier tipo de audiencia. Y ¿cuál es el resultado? una audiencia aburrida que no se entera de nada.
Son muchas las grandes compañías que ya se han dado cuenta de este gran problema y buscan otro tipo de alternativas. Estamos en un momento de cambio donde gurús de la comunicación defienden un modelo de presentación muy distinto. El humano es incapaz de retener toda la información que le presentamos escrita.
Por suerte para los que huimos de las presentaciones aburridas de toda la vida y apostamos por un nuevo formato existen webs y libros en donde se indican ejemplos y pautas para crear presentaciones diferentes. Pero hay algo que no puedes encontrar en esta información: “el tiempo”; el tiempo que se requiere para pensar en un nuevo planteamiento alejados del ordenador y diseñar diapositivas con un enfoque muy diferente al que estamos acostumbrados.
Nos topamos, una vez más, con la pretensión de que sea el trabajador el que desconecte de su trabajo diario para dedicarse a elaborar la presentación, pero ¿qué tiempo le queda? Y peor aún ¿qué capacidad creativa puede tener después de una larga jornada laboral?
En esta sección de Bimanki hablaremos sobre la COMUNICACIÓN. Y qué mejor para hacer gala de ello que empezar, desde este mismo momento, con vuestras dudas, inquietudes, comentarios, sugerencias, …
Alicia García Gilaranz
directora creativa








A mi me gustaría saber CÓMO hacer una PRESENTACIÓN EFICAZ, o sea, qué pautas, trucos o reglas puedo seguir para que una presentación sea eficaz. Sobretodo refiriéndonos a presentaciones que pueden contener temas técnicos.
Gracias.
A todos nos gustaría hacer una presentación eficaz y, de hecho, TODOS PODEMOS pero otra pregunta sería ¿te atreverías a cambiar el formato de toda la vida? Si tu respuesta es SI, ya tienes un porcentaje alto de conseguirlo. En próximos artículos iré indicando pautas para conseguir presentaciones más productivas y entretenidas. Gracias por tu interés. Un abrazo,
Antonio, pues ponte a estudiar…jeje